Si nos paramos a observar el modo en el que nos comportamos con nuestros iguales (es decir, personas de nuestra misma edad, nivel de estudios,…) se hace notable una diferencia en el modo de interactuar entre nosotr@s, especialmente cuando somos adolescentes. Esa diferencia guarda una estrecha relación con el género, sí, exacto, diferencia en base a si somos un chico o una chica.
Chicos y chicas manifestamos y vivimos de forma distinta sentimientos como la tristeza y la ira. Son las chicas quienes demuestran con mayor frecuencia e intensidad el sentimiento de tristeza que los chicos. ¿Es esto casual? ¿A qué puede deberse? No hay duda que tenemos que ir olvidando el concepto de Diferencia Biológica (las chicas son más sensibles porque sí, por el hecho de ser chicas) y tener claro que esas diferencias son debidas, en gran medida, a las actitudes con las que nos han educado y a los estereotipos que aún se siguen manteniendo tanto desde la familia como desde la escuela.
Las madres suelen ver positivo las manifestaciones de tristeza por parte de sus hijas, mientras que las manifestaciones de ira se las corrigen. Sin embargo, cuando se tratan de hijos, las madres no les muestran atención a las manifestaciones de tristeza, y son más permisivas con las manifestaciones de ira. Esta diferencia deja huella a largo plazo, de forma que, a medida que vamos creciendo, las chicas son más capaces de identificar sus sentimientos de tristeza en comparación a los chicos. Ellos muestran mejor sus sentimientos de ira e, incluso, llegan a confundir ambos sentimientos.
Esto que vamos aprendiendo también modela nuestra forma de tratar a nuestr@s iguales. Asimilamos esos estereotipos, los normalizamos, y las consecuencias son: los chicos rechazamos a otros chicos que demuestran sentimientos de tristeza, mientras que valoramos a los que manifiestan ira. Además esos chicos que demuestran sus sentimientos de tristeza tienen asimilado que van a ser rechazados con toda probabilidad, que dicha manifestación puede tener consecuencias negativas en sus relaciones con sus iguales.
Escrito por:
http://www.redjovenes.es
“En esta Ronda Solar proponemos destacar la importancia que tienen las actuaciones preventivas de cara a ofrecer nuevas alternativas en las que mujeres y hombres alcancemos la igualdad efectiva de derechos y oportunidades.
Por ello este Proyecto, Scoutopia, pone un acento especial en el análisis de la conformación de roles y estereotipos sociales que condicionan el desarrollo de las elecciones que niñas, niños, adolescentes y jóvenes pueden realizar en el futuro.



En el Proyecto Scoutopia colaboran el Grupo Scout 17 de Estelí Nicaragua y el Grupo Scout 51 de San Salvador (El Salvador)