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Bobby

Website URL: www.gruposcout217.net

Este martes 24, como os anunciamos el sábado, el Clan Kilimanjaro organiza un cine de verano para los más pequeños.
Todos los castores y lobatos y los amigos a los que quieran traer están invitados a venir y disfrutar con nosotros de una noche de cine.

La proyección tendrá lugar en el albergue Fuentenueva, en San Lorenzo del Escorial y la película que veremos será… ¡WALL•E!

Quedamos todos en la entrada del albergue a las 21:00 y terminaremos sobre las 23:00. Que no se os olvide traer muchísimas ganas y una sonrisa.

 

 

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Hace algunos años la relación entre algunas actividades de nuestras sociedades y el Escultismo se vivía con una cierta tensión. Por un lado se depauperaban y criticaban no sin buena dosis de razón atendiendo a las connotaciones que tenían. Casi desde el principio de su creación el fútbol tuvo la capacidad y supo atraer el interés de grupos sociales paulatinamente más numerosos. Casi desde el principio también comenzaron a aparecer sus detractores. La situación creció al tiempo que crecía el juego y alcanzaba sus dimensiones de "espectáculo de masas" gigantesco y multimillonario.

Su capacidad para ilusionar a los niños no merece ser discutida. En el fondo su éxito reside en la naturalidad de su práctica y su esencialidad: no necesita gran cosa para jugarse al contrario que otros deportes. Todos los niños fabrican pelotas artesanas con lo que pillan y encuentran un terreno dónde patearlas. Aunque suene a mito es una realidad que la mayoría de los grandes jugadores de la historia han sido de extracción social muy humilde o rotundamente pobre.

Curiosamente el origen del fútbol como el del Escultismo tiene muchos lugares comunes: Inglaterra, finales del s. XIX, ciudades y suburbios machacados por los efectos de las Revoluciones Industriales y gente de escasos recursos con la necesidad de encontrar sentido a sus vidas en los escasos ratos libres que se hurtaban a la subsistencia. Curiosamente también, maneras de combatir la pereza, el desánimo y el hastío y los crecientes problemas derivados de sus sinsabores: alcohol, delincuencia juvenil...

Con el tiempo una mal entendida disyuntiva entre "intelecto" y "músculo" fue profunidzando la grieta entre algunas prácticas deportivas y otras rigurosamente educativas. En el mundo scout la situación llego a ser tan paradójica que se postergaba en las actividades planificadas de los Campamentos (se entendía que no debía tener lugar en ellos, "no era su espacio") pero se acababa convirtiendo en el acontecimiento natural de la horita del "tiempo libre" tras la comida que en buena lógica no se podía reprimir. Todos júgabamos  de manera natural en las calles, los colegios y las plazas (los equipos de fútbol eran más escasos de lo que lo son ahora) y nos sentíamos de tal o cuál equipo. También era frecuente que las Patrullas tuvieran su propio balón de fútbol y que acompañara en el "Cajón de Patrulla" a las hachas, los "lumos" y los Cuadernos y Cárnets de Pruebas. Sin embargo se procuraba ,con buenas razones por otro lado,s eparar de la práctica scout habitual, trasladando un mal entendido "fundamentalismo" riguroso que acababa creando situaciones impropias y cómicas. Los expertos en el "juego" como herramienta educativa, despreciando uno de ellos.

Vivir "al margen de" / "por encima de "/ "como si no existiera algo"/ "enfrentados a" no parece la postura más inteligente. Nuestras sociedades contemporáneas son extensas, complejas y con problemas de articulación de sus ingredientes. Intentar entender es fundamental para encontrar respuestas y soluciones y dejar fuera de la percepción determinados fenómenos es un error de aproximación que conlleva incomprensión y seguramente dificulta la adaptabilidad a vivir contextualmente.

El Fútbol: fenómeno de masas; dinero; corrupción; manipulación mediática; telón populista al estilo del viejo "panem et circenses"; populismo; competitividad...todas ellas verdades tan irrefutables que resulta complicado a una persona que se precie, consecuente con valores, principios sociales y compromisos poder encontrarle un lugar en su pequeño mundo. La reacción clásica ha sido la oposición (es conocida, la antigua aversión del mundo intelectual por el balón hasta la recuperación literaria y sociológica efectuada desde Latinoamérica) y el enfrentamiento. Huele rancio: la vida sigue, las competiciones se suceden, el fútbol está ahí.

Estar ahí: es justamente lo que proponemos los scouts. Estamos ahí en cada tiempo, espacio y modelo cultural. Nuestra propuesta y método es antropológicamente universal por más que en algunas culturas cueste más su implantación. Nuestros preceptos se sustentan en códigos que sortean limitaciones históricas y culturales: la creencia infinita en la superación, la colaboración y el aprendizaje simultáneo y entre iguales. Nuestros valores lo mismo: igualdad, compañerismo, alegría, optimismo vital...

Ser scout consiste en, si te gusta el fútbol, saber ver el Mundial sin reprimirlo disfrutando de su mágica conjunción de riquezas. Pongamos por ejemplo que ideamos una actividad para nuestros scouts sin nombre específico que parta de estos contenidos: "juego de equipo", "estrategia", "esfuerzo físico", "incertidumbre", "azar", "habilidad", "emoción", "espíritu de superación" y "diversión". Seguro que todos pensaríamos en que una actividad así resultaría de "gran calidad". Pues bien, como todos sabemos, la práctica del fútbol tiene todos esos ingredientes. Además, afortunadamente, desde hace años ha dejado de ser un juego exclusivamente masculino y muchas chicas lo juegan con curiosidad y destreza.

Muchos de nosotros hemos sido y modestamente intentamos seguir siendo jugadores lo que nos acerca a muchos y muchas de nuestro/as scouts que lo practican con enorme curiosidad e interés. A menudo nos encontramos con que si se simultanean ambas actividades dudan a cual de ellas asistir. Resulta natural y comprensible y si lo pensamos dice mucho de nuestra labor que podamos "competir" con el "monstruo del fútbol".

El Escultismo no es en el fondo sino la oportunidad permanente de vivir la vida de acuerdo a un modelo que se asume como propio libremente (a través de nuestras Promesas) en toda su dimensión: los estudios, el amor, las relaciones familiares, los amigos, los sinsabores, la enfermedad... Nosotros no fabricamos anacoretas segregados para vivir en los Grupos Scouts: fomentamos el crecimiento personal apoyado y compartido en busca de los propios caminos (esa singularidad que se acaba obteniendo en la etapa Róver) creyendo sin ingenuidad que la felicidad es un horizonte posible basado en la identidad sin complejos con uno mismo. La manera de obtenerla pertenece a cada cual aunque pensamos que si se observan los consejos de la Ley Scout, la Promesa y nuestros lemas, uno quedará más preparado para lograrlo.

El Escultismo es una forma de afrontar, de atreverse: ¿qué resulta más complicado, separarse de las cosas o vivirlas y asumirlas desde un código de valores definido y aceptado desde lo más honesto de nuestra personalidad? El reto consiste en ver el Mundial de Brasil cumpliendo la Ley Scout, aparcando lo banal, el insulto, lo gratuito y fácil y encontrando todo lo que enriquece desde el amor por el juego, el respeto a las reglas y al contrincante, y la asunción del resultado sea cual sea éste. Y es posible, siempre es posible ser Scout jugando al fútbol y no olvidando todo lo que nos rodea y a lo que nos debemos nos guste más o menos. El sueño de Baden Powell era ayudar en la construcción de un difuso concepto de "ciudadanía", compuesta de personas para vivir en el mundo que tocara, incidiendo en él para mejorarlo sin excusas ni timideces (los famosos "agentes de cambio").

El Mundial empieza: es nuestra oportunidad para sentir ("sentir" repitámoslo en silencio marcando las dos sílabas), emocionarse, aprovechar para hacer una Buena Acción, acordarnos de las injusticias paralelas al juego que se han producido durante su organización, reconocer los méritos individuales y colectivos, disfrutar por encima de colores de la capacidad del ser humano para juntarse y hacer cosas (incluso intrascendentes) y aprender de todo lo que suceda sin traicionarse lo más mínimo ni traicionar nuestros constituyentes vitales. Una oportunidad para ser scout que, una vez más, vamos a provechar.

Pensar en el Campamento de Ogarrio, sus construcciones y rutas, disfrutar del sol y algún baño, terminar de estudiar y disfrutar del fútbol haciendo Escultismo, simultanearlo todo en nuestro cerebro con pañoleta y traerlo luego aquí para darlo. Juntos. Lo tenemos.

 

Kike /Zorro
Scouter
Grupo Scout 217 Matterhorn

 

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En estos días que se celebra la Feria del Libro y el pasado día 5 que fue del Medio Ambiente, desde el Grupo Matterhorn os queremos invitar a descubrir el mundo a través de las páginas de varios libros que dibujan muy bien el sentimiento scout y valores que jamás se deberían perder. Si bien es cierto que estos días hay un cierto debate con la temática de los cuentos respecto a temas de violencia y sexismo, desde el grupo os animamos a tod@s a sumergiros en la literatura tanto por vuestra cuenta como en familia porque los libros son un compañero de viaje siempre listo para la aventura.

1. El Libro de las Tierras Vírgenes de Rudyard Kipling. El libro de nuestras Manadas y mundialmente conocido por la versión que hizo Walt Disney es el viaje a través de las selvas de la India del niño Mowgli en la búsqueda de su identidad, la amistad y el coraje junto al sabio oso Baloo, la noble pantera Bagheera, la astuta pitón de roca Kaa y su familia de lobos mientras se enfrenta al tigre Shere Khan y a los cazadores.

2. Escultismo para Muchachos de Baden Powell. La obra cumbre del fundador de los scouts es, sin duda, una parada obligada para todo buen lector scout que quiera comprender y aplicarse en el movimiento del escultismo. Los valores, leyes, lecciones útiles para acampar y sobre todo, el espíritu de nuestro modo de vida son razones algo más que de sobra para leer con atención este pequeño volumen de tan gran valor.

3. La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson. Siguiendo la estela del Libro de la Selva, nos vamos con una auténtica joya entre las novelas de aventuras que nos remite al valor, rectitud y misterio a bordo del barco “La Hispaniola” con el joven Jim Hawkins que deberá enfrentarse a una peligrosa banda de piratas y salvar a sus amigos en una carrera para encontrar la mayor fortuna de los siete mares.

4. Dónde Viven los Monstruos de Maurice Sendak. Para los más pequeños, tenemos recomendado un libro de deliciosas ilustraciones y una sencilla historia que no tiene desperdicio alguno y que está recomendada para la lectura en familia. Cuando el travieso Max es castigado, decide escabullirse hacia la Isla de los Monstruos para hacer lo que le da la gana pero lo que no sospecha es que ser el rey de estas criaturas puede ser una gran lección.

5. El Principito de Antoine de Saint-Exupéry. La obra cumbre del escritor francés, aviador de profesión, es una deliciosa reflexión sobre las cosas que nos rodean así como un auténtico diccionario de buenos pensamientos para días positivos y negativos. Usando como punto de partida un accidente aéreo real que Antoine sufrió mientras cruzaba el Sahara, conocemos al Principito, un pequeño viajero espacial que nos hará reflexionar sobre cosas como el amor, la amistad, las cosas realmente importantes en esta vida y el uso que le damos a nuestro tiempo entre otras cosas.

6. La Fuerza de los Fuertes de Jack London. El autor de Colmillo Blanco, cuya agitada vida personal podría ser perfectamente una novela de éxito, nos dejó este pequeño relato sobre los usos de nuestra sociedad y los peligros que a menudo corremos con actitudes como la apatía, el oportunismo y conformismo que plagan nuestro mundo. Partiendo del relato del hombre primitivo, Barba-Larga, conocemos la fundación de las primeras tribus y con ellas, la llegada de los primeros rasgos de corrupción humana.

7. El Misterio del Solitario de Jostein Gaarder. El autor de “El Mundo de Sofía” nos regala un relato lleno de filosofía y misterio que hará las delicias de los más agudos y que dejará descansar a los estudiantes de Sócrates y de Platón porque lo que este libro cuenta de filosofía lo hace sin hacer catedra. Todo un paseo para mentes despiertas. Hans Thomas, un muchacho noruego de doce años, y su padre, un marino apasionado por la filosofía, emprenden un viaje por carretera hacia Atenas en busca de su madre, que ocho años antes los había dejado para "encontrarse a sí misma". El azar hace que se detengan en Dorf, un pequeño pueblo suizo, donde un viejo panadero le regala un panecillo en cuyo interior se oculta un diminuto libro que Hans Thomas comenzará a leer con la ayuda de una lupa que un misterioso enano le regala.

8. Historia de una Gaviota y del Gato que le enseñó a volar de Luís Sepúlveda. El autor chileno de “Crónica de Pedro Nadie”  y “Un viejo que leía novelas de amor” nos deja un hermoso relato sobre la amistad, cuidado de la naturaleza, la solidaridad e integración que hará las delicias de grandes y pequeños. Cuando el enorme gato Zorba debe quedarse al cargo de un huevo de gaviota después de que su madre muera por una marea negra, el felino necesitará la ayuda de todos sus amigos del barrio para sacar adelante a la pequeña Afortunada, un pájaro que se cree un gato.

9. La Escafandra y la Mariposa de Jean-Dominique Bauby. Un relato de superación ante grandes adversidades y de reflexión es el que nos deja este autor francés. Atrapado por su propio cuerpo tras sufrir un ataque cerebrovascular masivo que le dejó totalmente parapléjico, pudiendo sólo mover uno de sus ojos para dictaminar y escribir esta novela que describe sus experiencias y reflexiones.

10. Capitanes Intrépidos de Rudyard Kipling. Y para acabar aquí os dejamos otro relato que no os debería faltar del autor del Libro de la Selva (además de su magnífico poema If) donde vemos la iniciación y capacidad de supervivencia que hacen del ser humano, una criatura extraordinaria. La obra narra las peripecias de Harvey Cheyne, un niño malcriado e hijo de un multimillonario, que, tras caer al mar desde la cubierta de un lujoso vapor, es recogido por un barco de pescadores. Relato también de iniciación, 'Capitanes intrépidos' muestra en su más alto grado la destreza narrativa y el talento literario del autor de 'El libro de la selva'

Esperamos que esta lista os sirva de guía para conocer grandes aventuras y nuevos horizontes.
¡Buena caza de libros!

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