Vive aquí aunque pocos tengamos el placer de sentir que lo hace entre nosotros-as. Podríamos decir que es un ciudadano peculiar, sabe encajar a la vez que es tozudo, como raramente se encuentra. Muy ordenado en su desorden. Por todos-as es conocido que no consume determinados productos, por convicción (algo difícil de encontrar en estos días).
De scout ya era tozudo, a la vez que intrigante, laborioso, educado y encantador (menos cuando se obceca…, como todos-as) y llevaba cruzada una cantimplora naranja, grande, que nunca logramos saber explicar que debía estar dentro del macuto en las marchas. Aunque no se recuerda que fuera tan “ordenado” como lo es en la actualidad.
Sobrevivió al agua bendita de Miguelín en una ruta de Escultas, comprobó cómo una campana puede sonar mientras alguien tiene su cabeza dentro, vivió unos meses en Roma, otros en Buenos Aires…y su tienda de campaña en un campamento es algo sencillamente imposible de definir. Es el Tama, es scout, y hoy es su cumpleaños.
Cuando se habla de Derechos de la Infancia, todos o casi todos, decimos tener por lo menos alguna idea al respecto. Es muy cierto que hablar y escuchar acerca de Derechos de la Infancia, supone cierta facilidad en cuanto a conocimiento y aceptación (por lo menos del discurso), ya que cuando conversamos en los círculos de amigos o participamos de alguna presentación, por ser este uno de los temas en los que parecemos estar todos de acuerdo (eso espero) siempre opinamos a favor, o simplemente asentimos, que las y los niños tienen derecho a esto, que tienen derecho a aquello, que a lo otro y un montón de etcéteras.
Suele quedarse ahí el tema. Casi nunca genera debate, a excepción de cuando se habla de los niños en un contexto social específico y sobre todo, en situación de riesgo.
Pero, en términos generales (o específicos), planteo una pregunta con la única intención de reflexionar al respecto: ¿Hasta dónde debiera llegar nuestra implicación en reivindicar, argumentar y sobre todo accionar para que las y los niños no sean simplemente objeto fantástico de "causas" cuyo límite es un cajón rotulado IDEALIZAR?

confusos trazos de vida enterrada.
Gente que hace del pasado su furia
en un intento de hacer venganza.
Me sostengo, tiemblo y resurjo
entre las cenizas del odio.
Imposible es pensar no puedo más,
es volver con amargura los ojos y gritar.
Partiendo del concepto de Discapacidad que emana de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad ( PcDs). “La discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás” (Preámbulo).En este marco conceptual vemos que las mujeres que tienen algún tipo de discapacidad se encuentran doblemente discriminadas, debido a que las actitudes y el entorno social dificultan su participación plena y efectiva en igualdad de condiciones; tanto desde el movimiento de la igualdad de género, como del resto de la sociedad, pues hasta ahora se ha visto al sector de las mujeres, como la mujer y su relación de diferencia frente al hombre, sin considerar, la diversidad existente dentro de ambos sectores, allí es donde se encuentran las Mujeres con Discapacidad, las cuales continúan invisibles, como sujetos de derechos.







