No sabemos consolar. Somos Scouts: nos adiestramos para pasar frío juntos y aprovechar el calor de la proximidad de nuestros cuerpos en los suelos de las tiendas; para reírnos sin piedad de nosotros mismos, nuestras torpezas e incertidumbres; también somos buenos pateando montañas, orientándonos en ellas y buscando cobijo ante la tormenta que se presiente en el aire frío que de repente se levanta...y muchas más cosas.
Somos scouts: tenemos facilidad para querernos, juntarnos y reconocernos, para recordar a nuestros compañeros cuando su actitud flaquea y roza con todo el mogollón de ideales que nos sostienen. Pero no sabemos consolar.
Por eso, Joselu amigo-hermano, nosotros te ofrecemos lo que sabemos hacer: podemos estar ahí, guiñarte el ojo en los silencios que te mereces y te apetezcan, respetar tus tiempos. Pronto buscaremos la manera de arrancarte una sonrisa y recordarla: "la primera sonrisa después de..."
Nos costará adaptarnos a tu tristeza: siempre asomas dándonos cerros de generosidad y serenidad, apelando a la voluntad y al tiempo que necesitan las cosas para salir bien, mostrándonos desde la ternura que inunda tu carácter un camino para seguir.
Ahora más que nunca apetece estar contigo y sostenerte en el sendero el bastón-horquilla de Róver mientras apuras un descanso, una lágrima y una mirada que refleje ese horizonte que tanto miras.
No, no sabemos consolar pero con nuestras cosas, estaremos ahí.

Kike /Zorro
Scouter Manada Alkaid
Grupo Scout 217 Matterhorn

Seguimos acampando,
Seguimos Avanzando...
Está ahí, parece que no pero todos lo sabemos, lo presentimos y lo notamos. De vez en cuando nos llegan sus cartas matizándonos, aconsejándonos, proponiéndonos y, sobre todo, estimulándonos. Cartas que siempre nos recuerdan que en todo lo que programemos, ideemos, imaginemos debe plasmarse y mostrarse con orgullo que somos Scouts, justo aquello que nos identifica y que nos asegura nuestra identidad.
El Grupo camina lozano por sus 53 años de vida. Había nacido casi de la nada en ambientes ideológicos y sociales muy distintos a los actuales. Ya desde muy pronto supo manejarse para sobrevivir y adaptarse y propiciar de alguna manera los cambios que se avecinaban.
Nosotros nos conocimos a mediados de los años 70 en tiempos socialmente tan convulsos como estos pero que permitieron una pequeña "Edad de Oro" en el Escultismo español. Entonces el 217 convivía con otros muchos Grupos tan buenos (y no exagero nada) como el nuestro. 119,121, 202, 298...alguno que se queda en el tintero pero no en el recuerdo. Por allí de la mano de una generación extraordinaria de carismáticos e inolvidables Scouters ("Jefes" que marcaron toda una generación, crearon una escuela, un modo de hacer) proliferaban Lobos Rampantes, Caballeros Scouts, Róvers Scouts...tantos compañeros y amigos hasta seguir siéndolo hoy en esa distancia latente que nos resistimos a quebrar. En aquel ambiente nos conocimos, crecimos y rivalizamos posteriormente con ferocidad como Guías por el honor de nuestras Patrullas. Eran tiempos en los que una Patrulla trincaba una tienda del local un sábado por la mañana y se plantaba en Atocha Cercanías para largarse solita de acampada a Cercedilla, sin Scouters, para vivir una noche de colacao calentado en un poto requemado por una fogata imposible prendida sobre un lecho de hielo.
Por entonces era muy frecuente también que transitáramos de una forma natural por todos aquellos Grupos hermanos.Existían muchas razones que lo explicaban pero fundamentalmente dos: las casi inexistentes diferencias metodológicas entre unos Grupos y otros y el gran número de actividades colectivas que hacíamos (antes de inventarse las "sinergias") que nos hermanaban enormemente.
Nosotros también lo hicimos y durante un periodo nos alejamos del 217. Lo que para mí era una etapa más, algo positivo, nuevos aires, nuevos ambientes y compañeros, otras miradas y posibilidades, a Santi se le volvió sencillamente insoportable. Tras unos años regresó a la que consideraba su casa, su hogar Scout, su Grupo. Ya entonces nos dejó a todos claro cual era su mayor debilidad y la mayor de sus fortalezas emocionales.
Muchos de aquellos grandes Grupos fueron desapareciendo: los ciclos vitales, los problemas económicos y de sostenimiento, el cambio sociológico en España...tantas cosas. Sobrevivió el 217. Estaba Santi.
Muchos de los que leeréis este artículo fuisteis protagonistas y espectadores de una historia singular y relevante: es de un Grupo Scout y de un ser humano con nombres y apellidos. No resulta problemático reconocer que Santi forma parte sin reservas de la centenaria Historia del Escultismo de España.
Ahora ya no rivalizamos aunque no pierdo ocasión de recordarle que mi Patrulla fue (y es) mejor que la suya. La Ronda pasada mientras fui Scouter de Tropa propuse a las patrullas recién creadas que optaran por el nombre de aquella patrulla de Santi (Coyotes). Lo aceptaron de buen gusto y por ahí está llena de vitalidad y trayecto y con muy buenas maneras. Nuestra relación es diferente: yo le propongo, después le pido, él me niega y volvemos a empezar. Sé que hay razones para ello: solamente él tiene siempre a todo el Matterhorn en la cabeza; los demás solo trozos que tratamos de juntar sin mucho éxito.
Se puede decir sin resultar lisonjeros que el Grupo está aquí gracias a Santi. No existe otra razón que lo explique y sí el colapso de aquellos otros que eran magníficos. Santi observó con mucha anticipación,con la viveza que lo distingue, que los Grupos deberían adaptarse a nuevas realidades, aspirar a ellas, convertirse en algo diferente sin traicionar las esencias clásicas del Escultismo. Ahora que la palabra "emprendedor" refiere a conceptos cuando menos sospechosos y algo gastados, es momento de recordar que Santi es su arquetipo y un pionero en la esfera del mundo juvenil y el tejido asociativo y sobre todo dentro de la órbita scout. La transformación del Grupo (que pudo desaparecer varias veces)fue precisamente lo que lo salvó. Ahí estuvo Santi. Buscando medios de financiación que no asfixiaran a las familias, fomentando que las actividades fueran siempre scouts y que no quedaran supeditadas a las carencias, estimulando a que además fueran atrevidas y originales y teniendo una enorme capacidad de atraer y sumar a personas de diferentes ambientes y ámbitos capaces de aportar tiempo, generosidad y conocimientos. También aportó una enorme capacidad para prever los cambios y anticiparse a ellos. Un Grupo de 53 años ha tenido que saber reinventarse no varias veces sino constantemente: ahora también lo está haciendo, luchando contra el embite que le echa su tamaño descomunal sin perder un ápice de su esencia scout, conservando pese a sus dimensiones el aroma adorable de un Grupo pequeño.
¿Solo eso? Queda algo más. Amor y trabajo. Tratándose del Matterhorn para él no hay horas ni días ni esfuerzos. En realidad solo necesita una cafetera cerca donde poder degustar su pijo café expresso italiano y seguir dedicándose al Grupo. Amor es la otra palabra. Volvió al Matterhorn porque no soportaba su ausencia, su identificación con sus latidos es permanente, si existe algo parecido al alma el alma de Santi es el 217. Y sí, también el alma del 217 es Santi. El Grupo subsistió y creció y se fue haciendo cada vez más a su imagen: ambicioso, grande, vital... Y lleno, totalmente lleno de energía para el futuro. Le gusta recordar que cuando veis pululando por ahí a alguno de ese casi centenar de Castores que tiene el Grupo, sí de esos que recitan sus promesas como si fueran tenores, estáis viendo a un ser humano que si quiere dentro de unos años será Róver del Matterhorn y algo después un Scouter más de los muchos y buenos que tiene y ha tenido el Grupo. Es solo cuestión de tiempo. Futuro.
Ahora Santi está luchando de veras, peleando a "hos... limpia". "Ser animoso ante peligros y dificultades". Tantas frases scouts de ayer, de hoy...Los que lo conocemos sabemos que no lo está haciendo para sobrevivir, porque no le quede más remedio o por una pose que le dignifique ante su situación, sino que lo está haciendo para ganar. De igual manera que impide que el Grupo subsista sin soñar, imaginándolo en la cima del McKinley, del Kilimanjaro, del Tíbet o poniendo un banderín sobre una Osa de la estrella Alkaid, él se resiste a todo que no sea regresar lleno de vida y energía para sacar de nosotros más horas de donde no las hay, retándonos a ser Scouts "dando patadas al imposible" como si fueran piedras de grava que no sirven ni para tropezar.
Se equivoca frecuentemente porque "apuesta" mucho y sin descanso. Pero asegura que tener futuro es la garantía para ganar el presente. Es probable que cuando lea este artículo sienta algunas cosas pero lo que es seguro es que sacará una idea, una propuesta para una actividad Scout, "algo que hacer", un motivo para escribirnos una carta pidiéndonos más, "dándonos cera", recordándonos que somos el legado de un gran Grupo a la vanguardia de los Grupos Scouts en España, que estar aquí supone mucho y debe suponer más y que el que quiera y pueda contará con su voz atronadora, socarrona, torrencial, envolvente y adiestrada para acompañarle. Santi, Scout, sobran las palabras.

Kike /Zorro
Scouter Manada Alkaid
Grupo Scout 217 Matterhorn

Seguimos acampando, Seguimos Avanzando...
“Lo que embellece el desierto— dijo el principito— es que esconde un pozo en cualquier parte" Antoine Saint-ExupéryHoy os voy a hablar de alguien muy especial, de un hallazgo que tiene confundidos a todos los científicos del mundo: los hombres y mujeres de Marte.
Antes de que digáis nada, no. No me he tirado una noche entera viendo ‘Cuarto Milenio’. Las personas de las que aquí os hablo existen, viven con nosotros y respiran nuestro mismo aire. Seguro que las habéis visto en el trabajo, en la escuela o por la calle. Les reconoceréis enseguida porque son personajes con una visión increíble y singular del mundo. Ellos y ellas son nuestros hombres y mujeres de otro planeta, nuestros “extraterrestres” porque no parecen de este planeta pero no os engañéis, son tan de la Tierra como vosotros.
Los hombres de Marte son el buen salvaje. Viven en el mundo con todos los demás pero, cada cosa les parece nueva e interesante. Las personas son para ellos como pozos en el desierto, dueñas de una sal y un sabor únicos. Tengo entendido que confunden a unos doctores llamados psicólogos y son el ejemplo vivo de que el ser humano es extraordinario.
El problema nos llega cuando hablamos del resto de terrícolas en relación con estos seres tan especiales ya que según estos primeros, nuestros hombres de Marte son marginados, genios que flotan a miles de kilómetros de ellos y a menudo dicen que tendrían que pasar por algo llamado diván. No encajan porque miran por una ventana diferente al resto. Son de Marte, ¡qué caramba! Pero yo creo que muchas veces son más de la tierra que el resto porque saben lo que es importante de verdad y quieren saber qué hace a las personas cómo son.
Solía preguntarme por qué les interesaba tanto nuestro planeta, ya que seguro estaban mejor ahí arriba. Le llevé esta cuestión a uno de mi confianza para resolver esta cuestión tan importante y éste me contestó sonriendo que la gente de la Tierra necesita que alguien le devuelva la magia, el poder ver lo especial de cada uno, lo importante.
Supe entonces que estaban en este planeta porque saben que son útiles, como tú y como yo, y porque esa es su misión en la vida. “Yo me siento bien con la gente que se sienten mal con los que siempre se sienten bien. Vamos me gusta la gente diferente... Es lo que tiene ser de Marte aunque pocos lo sepan. No todo el mundo que está en la tierra nació aquí, estoy seguro”
Siempre es difícil estar en presencia de gente fuera de lo normal, y sin embargo es algo más habitual de lo que parece. En la calle, en el metro, el trabajo o hasta en el colegio, hay individuos únicos que sin duda deben de proceder del espacio exterior. No les interesa el fútbol, ni ir a la última moda y mucho menos, los escándalos más sonoros.
Son gente que parece querer buscar algún tesoro extraordinario que nadie puede ver. Muchos suelen ser rápidamente clasificados como artistas, frikis o en su defecto, enfermos, de alguna enfermedad mental porque no se adaptan a esta sociedad de locos. Pero, ¿acaso alguien lo hace en realidad? Tener a uno de estos personajes venidos desde Marte tal vez no sea tan mala idea. Aunque hasta que uno descubre su verdadera capacidad, pasa bastante tiempo y a menudo nadie tiene ganas de gastar tantas energías en una tarea semejante. Pero ése es el precio de hacer tamaño hallazgo.
carmen garcía comendador
scouter colonia de castores idaho
grupo scout 217 matterhorn

Seguimos Avanzando
Es un gesto simbólico, y a su vez el mayor movimiento ambiental en la Historia, es la Hora del Planeta
Inicialmente consistió en apagar las luces durante una hora, para demostrar así que cada uno de nosotros podemos tener un impacto positivo en la lucha frente al cambio climático. Hoy, es la más grande celebración por el planeta, que ha impulsado compromisos ambientales alrededor del mundo, desde la protección de bosques hasta la creación de áreas marinas protegidas.
A las 20:30 del Sábado 29 de marzo, millones de personas de todo el mundo, vamos a apagar las luces de nuestros hogares, locales scouts, salas...; como forma de contribuir y participar en la Hora del Planeta 2014. Esta acción global comenzó como una campaña de "luces apagadas" en Sydney en el año 2007; convirtiéndose a día de hoy en un movimiento global que involucra miles de ciudades del mundo. Su objetivo principal es crear conciencia ambiental – para animar a todos a hacer cosas juntos podrían traer cambios enormes y positivos para nuestro Medio Ambiente.
“Es uno de los movimientos sociales más grandes jamás vistos por la humanidad”. (Desmond Tutu, Premio Nobel de La Paz)
La Hora del Planeta es una iniciativa que simboliza el poder colectivo de individuos, asociaciones, empresas y gobiernos para reducir su impacto en este planeta.
Ve el video clip de Andy Ridley, co-fundador de la hora del planeta y antiguo Scout, sobre cómo como los scouts podemos jugar un papel importante. http://youtu.be/QRoVNm6lNPk
Animamos pues a que los Scouts nos comprometamos y actuemos en favor de la sostenibilidad y demostremos tal compromiso al apagar las luces durante esta hora concreta, la Hora del Planeta, el próximo sábado 29 de Marzo.







