Otros no tenéis la experiencia de nuestro método pero sí las mismas incertidumbres sobre el futuro de los/as chavales/as y confianza en que todo salga lo mejor posible. Aparece por fin la palabra mágica, presente en el primer artículo de la famosa e inagotable Ley Scout, “confianza”. A veces nos cuesta explicaros nuestro planteamiento y deberíamos hacerlo mejor, sin duda.
De vez en cuando, además, nos sacuden las embestidas de los “Madrid Arena”. Otra prueba para la “confianza” y nosotros siempre con la misma respuesta…”educación”. Es verdad somos los convencidos, los/as ”plastas” de la educación scout.
Vamos a insistir en nuestras “pistas”. Es un gran día, al modo de Serrat, para hablaros de optimismo porque el método scout es un sistema educativo basado en él. Sus bases se asientan sobre un principio amable y generoso del ser humano: su potencial natural para relacionarse bien con los demás, su capacidad para encontrar respuestas personales a las pruebas de la vida desde la experiencia compartida y por lo tanto colectiva, su facilidad para desarrollar emociones hacia otras personas y de que estas sirvan de alimento para superar incertidumbres. Para ello, lo veis constantemente cuando nos visitáis, nos hemos inventado esas secciones que llamamos “colonias”, “seisenas”, “patrullas”… y en las que los/as chavales /as parecen estar solos, sueltos, tomando decisiones que parecen pequeñas (nunca es pequeño tomar una decisión, nunca) y que luego tendrán que defender y poner en experiencia. Y equivocarse a veces para poder decidir luego mejor. Vuelta a empezar del mecanismo educativo de la responsabilidad: solo se aprende desde la práctica activa y constante. Escultismo, una forma educativa del optimismo vital.
Hablamos con vosotros/as y nos encanta hacerlo: lo necesitamos, sois la fuente de información primordial, básica, cercana y constante. A veces nos toca deciros la realidad inherente a nuestro modelo educativo, no es infalible:
-porque no es dogmático: no impone modelos de conducta personales e irreductibles más allá de los esenciales del respeto al ser humano en toda su condición.
-porque es optimista y confía en las capacidades personales de cada educando, a veces ocultas y sorprendentes, a veces asomando con timidez, latentes.
-porque asume el valor educativo y no solo ético de la libertad, como otros modelos educativos modernos y progresistas (escuela de Meadowbrook por ejemplo); una libertad elaborada, estimulada, sin complacencias ni permisividades, usando el valor de la “propuesta” y de la capacidad de optar imprescindible para el desarrollo de la responsabilidad en todo su alcance.
Asumimos que debemos explicar mejor ante vosotros/as las bases de nuestro método. Este artículo, y otros recursos de nuestra web scout, acude en esa línea y desarrollaremos la forma de hacerlo más intensamente. Servirá de prólogo para recordaros que podéis y debéis ser exigentes con nosotros /as porque aquí estamos no sólo para divertir a vuestros hijos y hacerles pasar el rato sin preocupaciones y alejados de “tanta cosa mala que hay por ahí”. Estamos para colaborar en su educación, hacerlo de una forma integral,a veces siendo exigentes y siempre compresivos, otras estimulando y divirtiendo, con un método específico que acumula mucha experiencia y que tiene un porcentaje de éxito significativo aunque no total, garantizando respeto, dedicación y herramientas.
Es nuestra tarjeta de presentación, el punto de partida. El punto de llegada, lo sabéis vosotros, lo sabemos todos, nunca aparece del todo. El Grupo Scout 217 Matterhorn asume en sus principios educativos como Grupo esta realidad: es imposible ser educador sin ser un educando. Nos queda mucho por aprender, contamos con vosotros/as, contad con nosotros/as.
Buena Caza
Quique / ZorroScouter de Tropa Scout TibetGrupo Scout 217 Matterhorn 







