
Este 22 de febrero, con motivo del natalicio del fundador de nuestro Movimiento Scout, recibimos este artículo de Frodo, Scout de El Salvador y miembro de nuestro Grupo Scout 217 Matterhorn:
La palabra leyenda puede expandirse y definirse como Lord Robert Stephenson Smith Baden-Powell of Gilwell, que no es un nombre cualquiera porque no es un hombre cualquiera, su grandeza le precede y su obra le inmortaliza.
Fue en la vieja Londres, un 22 de febrero de 1857 cuando nace el fundador del Movimiento juvenil más grande de la historia, desde su temprana edad demostró ser un chico distinto, diferente a los demás, a pesar de ser muy inteligente sus resultados académicos no reflejaban en números sus altas capacidades, cuentan las historias scouts de sus hazañas escapando de la escuela para explorar los bosques, tal vez un ligero presagio de su destino, y se sabe que el joven Baden Powell ejercía el liderazgo entre sus compañeros, que seguramente eran atraídos por las cualidades y habilidades positivas que mostraba a los demás.
Asistió a la escuela londinense de Charterhouse y posterior a ello se enrolo en la carrera militar donde encontró varias misiones y la más notable de todas ellas: la Batalla de Mafeking. Pero lo mejor vino después de la vida militar cuando, motivado por las cualidades de los jóvenes, se embarca en una aventura sin fin ni fronteras fundando el Movimiento Scout, empezando todo en aquel memorable campamento en la isla de Brownsea, con las primeras cuatro: Toros, Cuervos, Lobos y Chorlitos. Como frutos de su vida recibió los títulos de “Sir” y el título de nobleza “Lord”, además de 19 premios Scouts internacionales y la imposición de 28 órdenes y condecoraciones (entre ellas la Orden de Alfonso XII de España), fue invitado por el papa Pio XI al vaticano con el interés de aprender y aplicar el Escultismo al catolicismo, recibió el premio Wateler para la Paz y fue nominado al Premio Nobel de la Paz, posee la Cruz de la Orden de Nassau y en homenaje póstumo posee la Gran Cruz de la Orden de San Miguel y San Jorge, la Gran Cruz de la Real Orden Victoriana y la Orden del Baño, pero sobretodo posee el respeto y la admiración de millones de jóvenes y generaciones que somos su legado y su huella, un Movimiento que camina y no se detiene, sobreviviente de dos guerras mundiales y muchas guerras civiles, sobrevivientes de la indiferencia, el racismo, discriminación y todo aquello que empequeñece y vuelve menos que una bestia al ser humano.
Más de cien años después las aventuras de aquel joven londinense no tienen fin, cien años después el legado de un hombre que es leyenda sigue viento en popa, hemos resistido a crisis propias del movimiento, crisis económicas y muchas más adversidades, actualmente el movimiento se plantea panoramas y formas, tenemos delante un mundo que gira más rápido que hace cien años, tecnología que deshumaniza y una cultura con tendencias a la indiferencia y al egoísmo, se discute mucho sobre el Método Scout, sus interpretaciones y surgen falsos lideres scouts, unos afirmando que el Movimiento es militarismo; solo nudos y brújula, y otros pensando que es un “Club Social”; sin propósitos y solo para matar el tiempo, pero el Movimiento no ha perdido su identidad, sigue intacta nuestra filosofía y seguimos trabajando en nuestros objetivos, ofrecemos todos los días mejores ciudadanos a la sociedad.
Estos mejores ciudadanos son hombres y mujeres de bien, con principios y valores, valientes y nobles, no perfectos pero si humanos, desde las patrullas o los clanes formamos no solo a los hombres y mujeres del mañana sino a las y los jóvenes de hoy, con rutas, nudos, amarres, construcciones, clave morse… con todo eso como excusas y herramientas nos formamos en principios y valores, forjamos el carácter, no aprendemos nudos para no pensar y ser maniquís, por el contrario, todo lo que aprendemos en los Scouts es para aprender a pensar, para desarrollar capacidades y habilidades, para ser más críticos y reflexivos, por eso también abordamos de forma expresa y tácita tópicos como la inmigración, racismo, pobreza, injusticia social, calentamiento global y cambio climático, etc. Como dije, nuestra identidad sigue intacta, nuestra misión es formar más y mejores ciudadanos, y quien crea algo distinto basta que eche un vistazo a un hombre de leyenda como Baden Powell.
Este 22 de febrero conmemoramos el natalicio de quien siempre será joven entre jóvenes, no tenemos mejor manera de celebrarlo que haciendo Escultismo, hablando poco y haciendo más, todos te estamos agradecidos por tremendo legado, y la mejor conmemoración que puede recibir Baden Powell es la voz de más de 30 millones de jóvenes en aproximadamente 165 países y territorios del mundo, el Movimiento sigue y seguirá, así como el nombre, el hombre y su leyenda… nosotros te damos 217 ¡Siempre Listos para Servir!
Un hombre de leyenda, un Movimiento de leyenda
"Nuestro método de formación es educar desde dentro, en lugar de instruir desde fuera: ofrecer juegos y actividades que además resulten atractivos para el muchacho, lo eduquen seriamente en el aspecto moral, mental y físico."
– Baden Powell
Frodo
Miembro del Grupo Scout 217 Matterhorn
Scouts de El Salvador







