Redes sociales, difusión de la información y la esperanza de que, también, el conocimiento. Espirales imparables de noticias y sucesos, carreras que son vuelos. Rumores, cosas que crecen y se expanden, cada vez más lejos de su origen. Periodistas desquiciados ante el fin de su profesión: todo se sabe, se fotografía, se "instantánea" por cualquier persona que tiene la suerte o la desgracia de estar en el lugar y el momento justo.
Pero...¿qué sucedió realmente? ¿Podremos desvelar algo de aquello y soñar con la verdad? Hemos dejado pasar un tiempo para crear un poso, observar con claridad entre los recuerdos. Ahora es hora de afrontarlo.
20 de julio del 2014. Lugar: Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Hora: 18.45. Protagonistas: las Colonias y Manadas del G. S. 217 Matterhorn.
Los hechos: después de visitar el reptiliario y de abordar a un cuidador que jugaba con una serpiente para que permitiera que castores y lobatos la tocaran, después de aguardar (impacientemente) una cola merendando un par de veces para entrar al anfiteatro dónde se celebraba el espectáculo de los leones marinos, después de...
No, no podemos culparnos. Sabíamos que podía ocurrir pero no supimos anticiparnos. Es verdad que no toda la responsabilidad es nuestra. ¿Acaso fuimos nosotros quienes aprovechando el ambiente cálido y festivo escogimos esas canciones animadas, bailongas y veraniegas, sí esas que incitan al baile, la jarana, la dispersión y el buen rollo? ¿Acaso lo propiciamos? ¿Fuimos acaso los scouters quiénes animamos el cotarro, nos hicimos los graciosos y quisimos presumir de nuestras Unidades?
¿No sería que las presentadoras-entrenadoras del espectáculo buscaban la famosa complicidad del público, ese desenfado controlado que permite crear un clima a través de la música, las palmadas y la desinhibición? ¿No sería que lobatos y castores tienen asumida la fiesta, la alegría y no pierden ocasión de manifestarla? ¿No sería que buscaban vencer la timidez del público pidiendo su colaboración festiva desconociendo las consecuencias que eso puede tener con las Colonias y Manadas del 217...? ¿Cómo sentirnos responsables de que las entrenadoras-adiestradoras cometieran la imprudencia de pedir voluntarios entre el público para colaborar con el adiestramiento de los leones marinos?
Las consecuencias: una ola creciente y explosiva de bailes y saltos por el anfiteatro, que arrastraron al resto del público asistente, inundando pasillos laterales, escenarios, las pañoletas al viento vitoreando al público...Consecuencias indirectas: los visitantes de Cabárceno asomándose para conocer que sucedía, miradas infantiles sin pañoleta alucinando del espectáculo imprevisto, fotos lanzadas desde todos los ángulos, felicitaciones de las presentadoras por nuestra colaboración y asombradas de algo que nunca habían imaginado...
Nada de aquello estuvo preparado. En realidad, no sabríamos prepararlo.
Sólo nos queda como Scouters agradecer a las adiestradoras que en ningún momento pidieran voluntarios para sumergirse en la pileta con los leones marinos. Lamentablemente reconocemos las dificultades de haber podido gestionar tal petición.
Y sí...esta vez el rumor es cierto. Fue Bobby quién acercó sus morritos a los bigotes de los leones marinos hinchados de sardinas.
Seguiremos informando
Buena Caza y pronto....muchísimo más.
Seguimos Acampando,

Seguimos Avanzando,...en cualquier Selva del Mundo







