Mª Angeles Alamacellas
“El cine encierra en si mismo un enorme potencial formativo si lo utilizamos con un método pedagógico adecuado. Entonces se convierte en un inestimable recurso para ensanchar las bases de la formación de niños y jóvenes, orientarles en temas como el materialismo desenfrenado, la violencia, el consumo de drogas y alcohol, etc. Si les ayudamos a captar la honda vida humana que encierran las historias que ven en la pantalla, aprenden a interpretar la vida. Con ello les pertrecharemos para prever las consecuencias de sus actitudes y sus decisiones y, por tanto, evitar riesgos y errores”







