Esa noche no nos dio tiempo a mucho, primer contacto, llegada al hotel y algo de cenar. (lo que hacen alli si que es un Durum, y no lo que nos venden aquí...)
9 de la mañana y en pie, una ducha para quitarme las legañas de la cara, y un buen desayuno, que por lo que entendí durante la cena del dia anterior, a las 10 de la mañana nos íbamos a ver unas montañas.
A las 10 y pico llega Adrian a por nosotros y nos comenta que 1º vamos a ir a Sakura, la asociación que preside. Allí conocí a Raluka y a Alex, dos voluntarios de la asociación que participarán en el proyecto de intercambio. Estuvimos un rato con los chavales y viendo las actividades que realizan con ellos (clases de guitarra, karate, idioma...), hasta que escuchándoles hablar en Rumano, consegi enterarme que esas montañas que íbamos a ver, pertenecian a la Cordillera de los Carpatos.
Después ya salimos directos a Poiana Brasov. De camino pasamos por unos cuantos puertos de montaña preciosos que tentaban a parar en cualquier cuneta para poder disfrutar de las vistas y también, por que no, a disfrutar de la conducción.
Ya cuando llegamos allí, subimos con el teleférico a la cima de Cristianul Mare donde podiamos ver el paisaje de la foto de esta nota.
Ya, de nuevo abajo nos vamos a comer comida tipica Rumana (buenisima), a un hotel cercano y a seguir hablando del proyecto... a esto que empiezo a notar, que ya se me estaba acabando el tiempo en Rumania, y que yo queria mas, pero ya era sabado por la noche y mi avión salia a las 6 de la mañana del domingo, solo pude sacar una cosa en claro:
QUIERO VOLVER A RUMANIA!!!!!
GusScout, amigo de nuestro Grupo 217








