Jose Ortiz
- Post date: 28 de Abril de 2009
Allí estaba yo…Bajando del avión con todas las ilusiones de un latinoamericano al tocar suelo europeo.
Allí estaba yo, junto a europeos y no europeos.
Allí estaba yo, con las ilusiones intactas.
Y mientras los europeos eran saludados con mucho respeto, pasando al otro lado de la frontera, un hermano boliviano, dos argentinos más y yo mismo fuimos separados del grupo.
Sin preguntarnos ni explicarnos nada, nos obligaron a sentarnos “a esperar” sin mediar palabra.
Y los policías de inmigración parece que consideran que el color de piel es una virtud. Y, como yo, por buena o mala suerte, he salido con tez clara, me han dejado expresarles mis inquietudes, pero a mis hermanos latinoamericanos, de tez más oscura los han tratado como delincuentes desde el primer momento… Y yo, finalmente, luego de dos horas de espera y decenas de preguntas sin sentido, he podido pasar; ellos… la verdad, no lo creo.
Quizás haya miles de razones para que nos prejuzguen: estadísticas, estudios criminológicos; la verdad no lo sé. Pero yo tengo una que creo que es más importante y más certera que contradice su comportamiento: igualdad.
Quizás haya miles de razones para que nos prejuzguen: estadísticas, estudios criminológicos; la verdad no lo sé. Pero yo tengo una que creo que es más importante y más certera que contradice su comportamiento: igualdad.
- Post date: 27 de Abril de 2009
Salimos de la niebla del sol
y entramos en lo prohibido.
Navegando entre las chimeneas
a ese reino oculto del sueño.
Sombras errantes,
telas flotantes de nube
que marcan el camino
que debemos seguir.
- Post date: 26 de Abril de 2009
El trato idéntico entre cada una y todas las personas exonerando raza, sexo, clase social y cualquier circunstancia que cree un diferencia así, podría definir LA IGUALDAD.Leyes, artículos, discursos, foros, noticias y más hablan de la igualdad, pero la verdad es que este término es tan fácil de comprender que es difícil de explicar. Todos hablamos de la igualdad, pero realmente muy pocos son los que la cumplen. Esto se ve reflejado en todas partes, pero más aún donde la pobreza reina con toda libertad.
Los Niños Curileros son un claro ejemplo de desigualdad. Estos niños dedicados a la recolección de curiles, moluscos situados en lo manglares, las selvas del mar en las costas, se ven afectados por un sin fin de problemas físicos dejando fuera los factores psicológicos y sociales. Sumergidos en el lodo hasta la cintura, fumando puros para evitar las picaduras de los mosquitos, hambrientos, soportando las heridas que se hacen en el barro y la adicción de los estimulantes para soportar el trabajo, porque no solo trabajan de día, sino también de noche.







