Claro, también sabemos que no todas las luces que se utilizan en el alumbrado de Madrid, por ejemplo, asómbrense, ni siquiera son de bajo consumo. Increíble pero cínicamente cierto.
Esta parafernalia luminaria que nunca sabemos bien a qué responde y que si fuera con menos gasto no nos causaría el rechazo que genera, nos trata como si pareciera que no fuéramos capaces de celebrar la Navidad sin ellas; que viene muy bien acompañada por el castigo de discursos navideños que nadie escucha y aderezada con carísimas cenas de empresa y despilfarro en compras y más compras, las cuáles dicho sea de paso ni son obligatorias ni todo el mundo las hace, ni es menos Navidad si no se hacen de manera compulsiva.
Además es bueno comentar que ni en todas las ciudades y comunidades del mundo se gasta/derrocha como si fuera gratis (que no lo es aunque lo parezca), ni se deja de estar en Navidad si no tenemos más luces ni antes que el pasado año. Esto también es cierto aunque parezca Increíble.
Pues bien, como ya casi están llegando esos días y algo hay que proponer, porque no queremos que sigan inventando ellos, que así nos fue y nos va, pues propongamos algo. Por ello qué tal si transformamos esas fechas en días de Amistad, Solidaridad, Compañerismo…, en definitiva en una bonita y distinta Navidad; que también es posible.
Por eso desde estas líneas propongo no sólo celebrar si no que además disfrutar, innovar, felicitar…estos días; con más fuerza si cabe que el pasado año, porque aunque esas luces que consumen lo que no está escrito producen sombras, ni éstas ni aquellas nos pueden inducir de manera alguna hacia el desánimo ni a su compañera la tristeza, por mucha crisis que haya.
Muy por el contrario, amigos y amigas scouts, en esta ocasión y sin que sirva de precedente, os propongo mirar hacia otro lado, por ejemplo hacia aquella parte del cielo, que es mayoría en extensión y belleza, en la que sus luces proceden de las estrellas o de su ausencia, y no sólo en Navidad y de modo natural, sin falsos montajes ni costes exagerados ni destrozo energético sin fin.
Amigos y Amigas Scouts, esas luces del cielo estrellado a las que me refiero, son aquellas que vemos cuando salimos a acampar, y antes de acostarnos contemplamos antes de meternos en nuestros sacos rodeados de amigos, scouts como nosotros, con quienes compartimos nuestra Promesa Scout, la cual hace a diario de interruptor, interruptor de las luces de nuestros sueños y proyectos compartidos, cuya energía procede de nuestra capacidad de compartir, servir y trabajar por dejar este mundo en mejores condiciones que lo encontramos.
Esta parafernalia luminaria que nunca sabemos bien a qué responde y que si fuera con menos gasto no nos causaría el rechazo que genera, nos trata como si pareciera que no fuéramos capaces de celebrar la Navidad sin ellas; que viene muy bien acompañada por el castigo de discursos navideños que nadie escucha y aderezada con carísimas cenas de empresa y despilfarro en compras y más compras, las cuáles dicho sea de paso ni son obligatorias ni todo el mundo las hace, ni es menos Navidad si no se hacen de manera compulsiva.
Además es bueno comentar que ni en todas las ciudades y comunidades del mundo se gasta/derrocha como si fuera gratis (que no lo es aunque lo parezca), ni se deja de estar en Navidad si no tenemos más luces ni antes que el pasado año. Esto también es cierto aunque parezca Increíble.
Pues bien, como ya casi están llegando esos días y algo hay que proponer, porque no queremos que sigan inventando ellos, que así nos fue y nos va, pues propongamos algo. Por ello qué tal si transformamos esas fechas en días de Amistad, Solidaridad, Compañerismo…, en definitiva en una bonita y distinta Navidad; que también es posible.
Por eso desde estas líneas propongo no sólo celebrar si no que además disfrutar, innovar, felicitar…estos días; con más fuerza si cabe que el pasado año, porque aunque esas luces que consumen lo que no está escrito producen sombras, ni éstas ni aquellas nos pueden inducir de manera alguna hacia el desánimo ni a su compañera la tristeza, por mucha crisis que haya.
Muy por el contrario, amigos y amigas scouts, en esta ocasión y sin que sirva de precedente, os propongo mirar hacia otro lado, por ejemplo hacia aquella parte del cielo, que es mayoría en extensión y belleza, en la que sus luces proceden de las estrellas o de su ausencia, y no sólo en Navidad y de modo natural, sin falsos montajes ni costes exagerados ni destrozo energético sin fin.
Amigos y Amigas Scouts, esas luces del cielo estrellado a las que me refiero, son aquellas que vemos cuando salimos a acampar, y antes de acostarnos contemplamos antes de meternos en nuestros sacos rodeados de amigos, scouts como nosotros, con quienes compartimos nuestra Promesa Scout, la cual hace a diario de interruptor, interruptor de las luces de nuestros sueños y proyectos compartidos, cuya energía procede de nuestra capacidad de compartir, servir y trabajar por dejar este mundo en mejores condiciones que lo encontramos.
Buenas noches.
Que el último apague el interruptor, o no.

Ya las han colocado, ya están prestas y dispuestas en las principales calles de nuestra ciudad, aunque estemos a primeros de Noviembre; con su encendido tratarán de iluminarnos en un modelo de vida basado en tener y específicamente demostrarlo con un desaforado consumo, el cual promociona un modelo de gasto cercano al despilfarro, cuando no lo supera, en el que intentan adentrarnos, como si no nos diéramos cuenta que cada año las luces y con ello sus sombras las ponen antes, como nos recuerdan nuestros mayores, y lo que es peor las encienden antes….con lo que sus sombras también aparecen antes.







