Cuando llega la noche azul,
es cuando empieza la aventura, el soñar.
Pasos temerosos en la oscuridad
que buscan las estrellas.
Poder huir de la ciudad del día
y salir tras la pista de la luna.
Estrellas fugaces que se llevan almas,
mientras los niños no quieren el sol.
Que no amanezca
para así jamás crecer
y encontrar así al gigante de los tejados.
Piden mis pequeños que venga Peter Pan,
para que el tiempo deje de volar.
Hansel y Gretel ahora son gordos
y Pulgarcito al final creció.
Las princesas siguen esperando,
mientras sus príncipes se hacen viejos.
Mis niños quieren salir bajo la noche,
que les arrope y les haga olvidar largamente
que mañana teléfonos, estética y romances
pelearan por robarles la vida.
No enciendas la luz,
que sigan soñando tranquilos.
Hay niños perdidos y ancianos;
que son bombas y llevan rifles.
Carmen García Comendador