La familia lo sufría y los hijos lo lloraban
Los vecinos se sorprendían al enterarse: “parecía un hombre normal”
Los gobiernos invertían dinero en campañas para concienciar
y las personas invertían su tiempo en manifestaciones para condenar
Las televisiones no dejaban de escupir casos a diario
y las estadísticas llevaban una cuenta anual que no parecía tener fin
“Deberías denunciar para que esto acabe” le sugerían todo-as
“Deberíamos educar para que esto no vuelva a suceder” contestó ella.
Alicia Tamarit
Grupo Scout 217 Matterhorn
A las que se rebelan, no se callan
las humildes y las mansas;
las que imaginan cosas imposibles,
el derecho a ser felices;
a las que viven solas, pisoteadas,
las que ya no esperan nada;
a las desamparadas, olvidadas, las que caen y se levantan…
(Victor Manuel)